ES RESPONSABILIDAD DE TODOS ENFRENTAR LA DELINCUENCIA Y EL NARCOTRÁFICO: PRESIDENTE ABINADER LO HACE CON DETERMINACIÓN

Artículos de opinión

Por: Luis Garcia – Licenciado en Administración de Empresas y Mercadeo, con especialidad en Diplomacia Comercial y social media.

Por décadas uno de los males de las sociedades es el tráfico de drogas y el crimen organizado, donde estas permean los niveles de la sociedad sin importar clase social.
Casi todos los estudios se enfocan en el hecho y no van a las causas que provocan el consumo de sustancias prohibidas y entrar al crimen organizado.

Debemos estudiar a la sociedad en cada uno de sus componentes. La familia y la descomposición en cada lugar da como resultado que hogares disfuncionales en donde nuestros niños y jóvenes carezcan de una educación en valores , por ende caigan en las garras de este mal.

Lo primero que hay que determinar cuál ha sido el comportamiento de cada gobierno, en lo relativo a la persecución del narco, lavado y corrupción.
Desde hace décadas, no es un secreto, que el tráfico de droga, consumo y lavado de dinero ha sido un negocio en República Dominicana que se ha convertido en un flagelo que ataca constantemente las estructuras que componen la sociedad.

La evolución que esto ha tenido obliga que los dueños del país, líderes de partidos, grandes empresarios, iglesias miren, observen y tomen las acciones necesarias, obliguen a legislar de forma dura y fuerte para exterminar este problema haciendo así profundos cambios en la política criminal para que sea un instrumento eficaz contra este flagelo.
Es indiscutible, por las razones que sea, que el actual presidente Luis Abinader aplica una política anti criminal y que la población reacciona favorable a esa actitud.

El presidente Luis Abinader y su gobierno han trazado una correcta política de estado, porque para nadie es un secreto que un gran porcentaje de la responsabilidad en la extensión del narcotráfico y el crimen organizado, es de los Gobiernos de turno. Pero como indican las estadísticas desde el 2006 al 2020 el crimen organizado y el narcotráfico hicieron de las suyas con permisibilidad de gobiernos anteriores.

La ciudadanía en su totalidad tiene que involucrarse, todos los sectores, partidos, lideres, iglesias, universidades, empresarios, justicia, comunitarios.

Quiero recordar que el tema de seguridad en Centroamérica es clave para avanzar hacia una región más segura y de oportunidades, y con esa finalidad, este día, tal como lo expreso el secretario General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), Vinicio Cerezo cuando trato el tema “Cooperación en investigación criminal en Centroamérica para combatir la delincuencia y el tráfico de drogas a nivel internacional.

Entonces ¿cuál es la responsabilidad de la sociedad para contribuir a combatir el mal? La respuesta es muy sencilla y la divido en dos.

La primera a pesar de la falta de confianza de la población en sus policías, se debe darles un voto de confianza y exigir que cumplan con su responsabilidad y denunciar a aquellos elementos que aceptan el soborno o que son cómplices de las bandas delictivas.

La segunda más simple, en la medida en que la ciudadanía deje de adquirir artículos de dudosa procedencia en esa misma proporción caerán los índices de robo en todas sus modalidades. Tal como lo expreso el director de la policía nacional que la ratería ha bajado a un 25% con relación al 2019 y anos anteriores, así como la criminalidad ha bajado a un 10% comparado a los últimos 10 años.

Empero, si se continúa adquiriendo artículos sin factura y a precios muy por debajo de los reales, entonces eso dará a los delincuentes espacio para mantener sus mercados y seguir robando todo lo que a su paso se les antoje.
Y la sociedad por su parte ahuyentar a los delincuentes no comprando lo que roban a otros y que lo venden a precios muy por debajo de su costo real. Obvio combatir la corrupción debe ser prioridad. Sino seguiremos a merced de más y más delincuencia.

Por lo tanto, no es sólo la autoridad es la responsable de que existan nuevos delitos, sino también un compromiso de los ciudadanos en esta lucha por recuperar realmente lo que era nuestro, la tranquilidad.

Que los hechos delictivos dejen de ser parte de la vida cotidiana, y no retroceder como lo es desde hace 10 años o tal vez más, y sean como en el pasado casos aislados y sorpresa.

Exigir a las autoridades, políticos, empresarios y la sociedad en general a que dejen el discurso a un lado, que asuman el compromiso y den resultados reales. Este gobierno está dando señales claras ,apoyemos esas iniciativas.

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