UN TEMA DE INTERES SOCIAL-CIUDADANO

Artículos de opinión

Por: Angel Puello

El colapso que vivió el Gran Santo Domingo por efecto de las últimas lluvias debido a la carencia de un sistema pluvial adecuado me ha servido para recordar que me tocó estar muy de cerca a Rafael Corporán de los Santos y a Johnny Ventura, cuando estos eran alcaldes en un tiempo en que el Gran Santo Domingo completo tenía un sólo síndico, que era como se le llamaba en esos tiempos al alcalde,  en ese entonces era más complicado brindar un buen servicio a la ciudad, ya que se contaba con un presupuesto muy reducido para afrontar las necesidades de esta gran extensión de tierra que hoy está administrada por las alcaldías del Distrito Nacional, Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste y Santo Domingo Norte.

Con Corporán me tocó viajar por muchos países de Europa y América  en congresos de alcaldes internacionales donde los mismos narraban sus experiencias exitosas, en muchos casos el tema de sistema pluvial estuvo presente, pero más allá de la experiencia de otros países, me ha tocado  conocer muy a fondo las verdades por las cuales el Gran Santo Domingo se mantiene con un sistema pluvial que es una vergüenza para un país como este que vive del turismo y por lo tanto a la buena imagen internacional.

No vamos a politizar el análisis haciendo como muchos, echando  toda la culpa a los alcaldes actuales y anteriores; ya que este mal viene desde más de 60 años atrás. La verdad es que sólo tienen drenaje los barrios que hizo el ex presidente Rafael Leónidas Trujillo y los de la Zona Colonial, que son de la época de la colonia, o sea, tenían drenajes las primeras ciudades construidas por lo españoles a su llegada a la primada de América. Conociendo esta verdad histórica vamos entonces a continuar con nuestra realidad actual.

Las altas torres en el Gran Santo Domingo y sobre todo en  el Distrito Nacional están destruyendo una gran cantidad de los llamados imbornales que son elementos que se encuentran en la calzada y, aunque pasan desapercibidos, su función es vital para el desempeño correcto del drenaje. Es bueno conocer más a fondo lo que son los imbornales, estos forman una especie de desagües que se encuentran justo debajo del bordillo de las aceras. Su objetivo es filtrar el agua que proviene de la lluvia.

En los últimos años en el Gran Santo Domingo se ha registrado un crecimiento vertical, sin someterse a un plan de ordenamiento urbano que conlleve drenaje pluvial adecuado, lo cual ha generado que, cuando llueve, muchas zonas de la ciudad se inundan, debido que el 65 % no tiene drenaje pluvial.

La verdad que ningún alcalde se atreve a decir es que  construir el sistema de drenaje conlleva una inversión muy millonaria y que ninguna alcaldía cuenta con el presupuesto para asumir una tarea de esa índole. Sólo la Presidencia de la República podría resolver un problema de esa índole y no lo hicieron Joaquín Balaguer, Jorge Blanco, Antonio Guzmán, Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Medina y no sabemos si cumplirá con esa responsabilidad histórica el actual presidente Luis Abinader o si seguirá los pasos de los anteriores.

Es increíble conocer la dramática verdad de que sólo un 35 por ciento de los barrios cuenta con su drenaje, el mismo está concentrado mayormente en las circunscripciones 1 y 2 del Distrito Nacional. Fuera de lo anterior de la capital, lo cierto es que en Gran Santo Domingo existe una cantidad muy mínima de drenaje en Santo Domingo Este, en el Norte y en el Oeste.

En este análisis no vamos a quitar su cuota de responsabilidad a algunas alcaldías que no realizan el mantenimiento adecuado de las alcantarillas y que no retiran totalmente la tanta basura que tiran a las calles los peatones y conductores, los cuales no han tenido de parte de muchas de las alcaldías una real campaña de educación ciudadana que les haga ver que estos son parte importante en la tarea de reducir los daños causados por las inundaciones.

Creemos que con el auge actual que tiene el Gran Santo Domingo de las construcciones de edificios y altas torres de lujo se debe poner un cuidado mayor de parte de muchas alcaldías para no autorizar permisos de construcción  a los edificios y torres que no estén acordes con las resoluciones del Cabildo en cuanto a densidad, altura y espacio.

La conclusión de este artículo es que el grave problema del drenaje pluvial en el Gran Santo Domingo se debe a que ningunos de los gobiernos que hemos tenido hasta  luego de Trujillo se interesan por finalizar el problema, ya que, resolver el caso amerita de una inversión millonaria que nunca se ve, razón por la cual no son construcciones útiles, porque con las mismas los presidentes no pueden exhibirlas con orgullo para fines de reelección o como su legado al final de su mandato en la presidencia. Por todo lo anterior, los gobiernos usan la mayor parte de su presupuesto de infraestructuras en obras que se pueden captar en videos y fotos y no en las que están debajo de la tierra.

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